martes, agosto 22, 2017

sábado, agosto 12, 2017

Nuestro casting para la película de los Thundercats




¿Quién no recuerda las tardes de Ecuavisa, cuándo pasaban Thundercats: los felinos cósmicos? muy populares durante nuestra infancia de fines de los ochentas y principios de los noventas, ya adultos y con nuestros niños de hoy clavados con dibujos en 3D o en tutoriales de Youtube, nos seguimos preguntado el porqué de que no se haya hecho aún la película. Con varios tráileres hechos por fans y subidos a la red, nuestra esperanza de que el proyecto vea la luz se iba mermando, hasta que en 2016 se volvió a rumorear sobre un posible film para 2018 o 2019. Cierto o no, hemos barajado varias posiblidades sobre el posible elenco de la historia y esta ha sido nuestra conclusión:



 León-O: Channing Tatum, o Brad Pitt
Pantro: Terry Crews, o Dawyne Johnson
Tigro: Paul Rudd
Chitara: Scarlet Johansson
Felino: Dylan o Cole Sprouse
Felina: Dove Cameron
Pumara: Jennifer López (para darle el toque "latino")
Linzo: Ron Perlmane
Bengalí: Aaron Taylor Johnson
Llaga: Sean Connery
Snarf: Algún gato en 3D
Mum-Ra: Arnold Schwarzenegger
Mandrilo, Buitro y Chacalo: algún man disfrazado
Berbill: Peter Dinklage
Mandora: Charlize Theron
Director: Tim Burton (mejor Quentin Tarantino)
¿y ustedes qué opinan?

viernes, agosto 11, 2017

10 polémicos cambios de logo en Ecuador y el mundo


Las marcas gráficas comerciales, mejor conocidas en el mundo cotidiano como logos, forman parte de nuestra sociedad de consumo. A algunas las hemos visto tan seguido, tanto en la calle como en los medios de comunicación, que ya ni el nombre del producto o de la entidad nos hace falta para reconocerlos, como en el caso de Nike. Sin embargo, ¿qué sucede cuando estas marcas se modifican? son varias las circunstancias que motivan a los departamentos de marketing y publicidad: búsqueda o reenfoque de clientes, fusiones comerciales, adaptación a tendencias actuales de diseño, capricho personal incluso o hasta por casos de supuesto plagio. La evolución de la imagen de Pepsi, por ejemplo, parece ser un resultado exitoso en estos aspectos. Pero no a todos les ha ido bien al tomar esta decisión. Claro está, la decisión final más importante parece enfocarse en el tema ventas, más que en la percepción estética de la gente.
A continuación, una lista de rediseños de branding que han generado cierta polémica, en Ecuador y el mundo:

10. XOX. El logo de esta revista de cómics, que circuló en nuestro país entre 1998 y 2000, muy bueno en todos los niveles, fue cambiado en la cabecera de las dos últimas ediciones, antes del fin de la publicación.
9. Banco Pichincha, en los años setentas. Se pretendió simplificarlo para darle una imagen más moderna, usando sólo la B y la P. Al parecer el cambio no pegó pues hasta ahora usan el original, con una leve simplificación, al abandonar la banda con el año de fundación. Cabe destacar que además, la entidad financiera maneja otro imagotipo para sus sucursales internacionales.
8. Universidad Tecnológica Equinoccial
(UTE). En 2015 este centro de estudios intentó dar un giro en su imagen dejando el clásico imagotipo con la Mitad del Mundo. Un cambio que no gustó ni a los mismos plutes en su peor borrachera, peor al resto de la comunidad, y que terminó en la readopción del loguito clásico.
7. Universidad San Francisco de Quito. ¿Era necesario poner a los dragones? ¿guiño a los chinos, pretensión de club de fútbol inglés o colegio de Harry Potter?
6. Menestras del Negro. Mucha gente supone que se eliminó al imagotipo con el indígena africano por un tema racista. No sólo que la nueva imagen parece la publicidad de un sitio navideño, sino que la calidad de las menestras no ha mejorado.
5. Teleamazonas. Si bien el logo que reemplazó al anterior en 2003 aparenta más frescura y simplicidad, el cambio en su momento no fue del agrado de demasiadas personas.
4. DC Comics. Aunque me gustaba y estaba familiarizado con el clásico círculo con las letras al centro, el segundo que se introdujo con el siglo XXI me parecía espectacular. Lo que no puedo decir del tercero, donde eliminan el elemento de más pregnancia: la estrella, símbolo de los superhéroes.
3. Metallica. Aunque el logotipo de la banda no ha perdido el peculiar diseño de la M y la A, y sigue siendo muy funcional, me sigo quedando con el de los 5 primeros álbumes, quizás aquí sí por pura nostalgia.
2. IEPI. Si algo puedo rescatar del Gobierno de la "Revolución Ciudadana" es que ha tenido muchos aciertos en cuanto a diseño de imagen corporativa de las diferentes entidades. Lamentablemente el caso del Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual fue una muy penosa excepción, primero por la historia del supuesto caso de plagio del imagotipo del lapicero y luego con el logo final, que tampoco parece decir mucho.

1. Adidas. Aunque usa aún su logo clásico para una de sus líneas de ropa deportiva (incluso usa un tercero), nada como la yerba y sus tres franjas.

martes, julio 25, 2017

Los días a tu nombre (2009)

A veces me siento tentado a pensar o suponer que la fórmula para escribir libros (por lo menos para los escritores ecuatorianos varones) es, una fantasía erótica masculina sumada a una dosis de pretenciosa intelectualidad. Lamentablemente este libro de Carlos Vásconez, hasta hace dos años presidente del núcleo de la Casa de la Cultura del Azuay, aunque con algunos buenos recursos, no logra superar este cliché. Recordándome a ratos a El deseo que lleva tu nombre (1989), del lojano Carlos Carrión y a la teleserie Dexter (más que a la Lolita de Nabukov, a la que cita con cierta insistencia), lamentablemente el resultado, justificado como "arrebato quijotesco-metafísico" por el círculo cercano al autor, no logra terminar de dar identidad a un libro que, quizás pudo dar mucho más.
El meloso dualismo con el que parte la obra, el del amor "comprado" e indigno de ser vivido versus el amor ideal e inmaculado, adosado con el conflicto de clase social (conflicto al menos replanteado por autores como Ernesto Carrión) y alternados con el tipo cotidiano y el aspirante a asesino, intentan dar su razón de ser a una novela que al menos tiene un ritmo narrativo aceptable, pero que en sus últimas páginas parece perderse en invocados subjetivismos que lejos de hacerme querer llegar al final, por poco me hacen dejar el libro tirado en el sillón, sin importarme el desenlace. Un detalle adicional: hace años, mi novia, curiosa de revisar algunos de nuestros textos, encontró en la novela una cita de Gunter Grass, insertada quizás a modo de acertijo. Otro detalle, que me toca en lo personal, y con lo que quizá encuentro alguna identificación con el autor, nada anónimo ya, es su gusto por Jorge Luis Borges, y una mención de Stendhal, cuyo libro Rojo y Negro vivió por mucho tiempo en mi casa sin que me diera cuenta, como muchos otros libros, y que pude leer no sin mucha dificultad en sexto curso del colegio.

Los días a tu nombre
Carlos Vásconez
2009 (1a. edición)
6.5/10

sábado, enero 14, 2017

Truquito y su gallada (1998)

Este es un libro que leí si no me equivoco en el 2015; creo que llegó a mi casa a inicios del 2012, cuando la abuela de una ex me obsequió un cartón repleto de los textos de la Empresa Eléctrica, sospecho que más que por pretender que los lea, para deshacerse de ellos. Así, un día llegué hasta Truquito y su gallada, escrito por el ibarreño Jorge Oviedo Rueda, también editorialista del diario La Hora.
En fin, supuse que se trataba de un texto orientado al público infantil y adolescente, por lo que esperé encontrar un lenguaje sencillo y directo, quizás lleno de algunos eufemismos, pero empleados de manera oportuna. Cumplida esa expectativa, el desarrollo de los personajes, los diferentes niños de origen humilde que tratan de sobrevivir a la sociedad quiteña (Truquito, Chuleta, Tabueno, Chivo, Soldadito) inicia con una divertida trama que logra atraparnos. Lamentablemente, el final echa quizás a perder todo lo logrado en los capítulos previos, al sucumbir ante la tragedia social de la disgregación, el alcoholismo y la delincuencia, que recae precisamente sobre Truquito, el niño afrodescendiente condenado por el estereotipo social, incluso en el esperanzador mundo de la literatura, pero del que quizás habríamos querido saber un poco más que de Soldadito, el verdadero protagonista de la novela.
Un detalle que quizás llama mucho mi atención, es una de las dedicatorias que el autor hace a los chicos del Centro de Rehabilitación Juvenil Virgilio Guerrero de Quito, sitio al que fue invitado a trabajar como instructor en 2014, pero al que no pude acudir por no reunir la documentación exigida por el estado en una sola tarde.

Truquito y su gallada
Jorge Oviedo Rueda
Abrapalabra editores
1998
7/10